Criolipólisis: tratamiento para quemar grasa rápido con frío

¿Qué es la Criolipólisis?

 

 

 

La criolipólisis es un tratamiento ambulatorio utilizado para quemar grasa rápido aplicando frío en zonas localizadas como abdomen, glúteos, espalda o brazos. Esto se realiza mediante aparatos especialmente diseñados que, sin dañar la piel y otros tejidos adyacentes, te ayudan a obtener resultados similares a los de una liposucción. Todo esto sin la complejidad y las secuelas esperables de cualquier cirugía.

Al no ser un tratamiento quirúrgico, en la criolipólisis no se realizan pinchazos ni incisiones en la piel. Tampoco se requiere anestesia, ya que no produce dolor dado que la aplicación de frío causa un adormecimiento localizado que elimina cualquier molestia que puedas sentir.  

Adicionalmente, no requiere de reposo o cuidados especiales con posterioridad al tratamiento. Por lo general, quienes lo realizan retoman inmediatamente sus actividades cotidianas. En la práctica esto se traduce en una alternativa no invasiva para eliminar definitivamente hasta un 25% de esas molestas grasas localizadas de manera totalmente indolora. 

Ventajas de la criolipólisis respecto de otros tratamientos

Además de ser una excelente opción para quemar grasas que no logran desaparecer con dieta y ejercicios, la criolipólisis representa un gran avance respecto de otros procedimientos no quirúrgicos disponibles en la actualidad. Tratamientos similares como la radiofrecuencia o la cavitación disuelven la grasa, pero no la eliminan a nivel celular, por lo tanto, con el paso del tiempo esta puede volver a aparecer en el mismo lugar.

En cambio, al congelar las grasas mediante criolipólisis, estas desaparecen debido a que las células grasas ubicadas en el área subcutánea son poco resistentes al frío y una vez que se destruyen no pueden volver a aparecer en la misma zona. 

Este procedimiento se lleva a cabo gracias al sistema de CoolSculpting, modelo que cuenta con más de 50 años de investigación. Al trabajar con temperaturas que alcanzan los -10º, este sistema patentado cuenta con todas las garantías de seguridad y eficacia por sobre otros métodos que utilizan criolipólisis.

Según un estudio, el 86% de los pacientes tratados ha visto mejorías en las áreas tratadas, y el 82% recomendaría este procedimiento a otras personas.

Vale agregar que los resultados de los tratamientos con CoolSculpting son duraderos: son visibles de 2 a 5 años después, incluso si hay cambios en el peso corporal.

¿Cómo funciona la criolipólisis? 

La aplicación localizada de frío dirigido a la grasa subcutánea induce un proceso de descomposición de las células de grasa o adipocitos. A diferencia de otras células del cuerpo, las células de grasa subcutánea son particularmente sensibles a las bajas temperaturas. 

Esto significa que algunas células de grasa mueren inmediatamente y el resto lo hace de manera progresiva en las semanas subsiguientes al tratamiento. Este proceso se prolonga durante un período que puede durar entre 1 a 4 meses dependiendo del metabolismo de cada persona.

El tejido adiposo congelado se cristaliza y posteriormente se destruye lo que descarta cualquier posibilidad de que vuelva a aparecer en el mismo lugar. La eliminación de estas células grasas se produce a través del sistema excretor, es decir, mediante la orina, por lo que es un proceso paulatino, natural e indoloro. 

Gracias a la tecnología mínimamente invasiva aplicada en la criolipólisis con CoolSculpting y a las características propias de los tejidos adyacentes a la grasa subcutánea –como la piel y musculatura-, estos no se ven dañados como podría ocurrir en tratamientos quirúrgicos para eliminar grasa rápido como la liposucción. 

¿Para quiénes se recomienda?

La criolipólisis no es un método para bajar de peso, ni un tratamiento contra el sobrepeso y la obesidad. Su uso está dirigido a personas con un peso corporal normal, que a pesar de hacer ejercicio y dieta no logran eliminar ciertas grasas localizadas en zonas específicas. 

Criolipólisis paso a paso 

  1. Antes de comenzar con la criolipólisis se realiza una completa evaluación para descartar cualquier contraindicación, medir el volumen corporal y determinar cuál es el área a tratar.
  2. Una vez especificada la zona que se tratará con criolipólisis esta se cubre con una tela o membrana protectora que se encuentra impregnada con un gel que actúa como agente conductor del frio. 
  3. De esta forma, se permite que el aparato elimine el calor de la piel sin dañarla, transfiriendo el frío directamente a los adipocitos o grasa subcutánea que se quieres eliminar.
  4. 3. Sobre la membrana protectora se sitúa el aparato. Mediante un proceso de succión se genera un vacío, es decir, el área a tratar queda retenida en la cavidad del aparato durante el tiempo que dure el tratamiento. 

Este procedimiento no genera dolor y cualquier mínima molestia o incomodidad que se pueda sentir es atenuada por el frío aplicado en la zona. Al someter un área acotada del cuerpo a este proceso se experimenta un adormecimiento localizado, debido a la reducción del flujo sanguíneo y vasoconstricción que produce el frío. 

Este aparato funciona por medio de un sistema computarizado que, al ingresar los datos de la paciente, determina los tiempos y temperaturas de congelación requeridas en cada caso. Las temperaturas suelen alcanzar entre -4º y hasta -10º. Es importante tener en cuenta que el proceso consta de las siguientes características:

  • Duración de 1 sesión de criolipólisis: 1 hora aproximadamente.
  • Número de sesiones recomendadas: Entre 1 a 3 sesiones por área a tratar.
  • Zonas en las que se puede quemar grasa rápido con criolipólisis: Abdomen, muslos, glúteos, cintura, espalda y brazos.

¿Qué se siente al finalizar el tratamiento? 

Al finalizar el tratamiento es usual que tu piel pueda enrojecer, que puedan aparecer hematomas menores y que experimentes una sensación de adormecimiento o entumecimiento en la zona donde fueron aplicados los aparatos de succión. Lo normal es que la apariencia de la piel y la sensibilidad se vayan recuperando naturalmente y de forma continua en pocas horas o días, sin la necesidad de realizar ningún cuidado especial post-tratamiento. 

La velocidad con la que se produzca la normalización del área tratada dependerá de la capacidad de recuperación de cada persona. 

Contraindicaciones

La criolipólisis no se recomienda en los siguientes casos:

  • Mujeres embarazadas, buscando embarazarse o en periodo de lactancia.
  • Personas con condiciones de salud que las hacen más susceptibles al frío: crioglobulinemia, enfermedad Raynaud, hemoglobinuria paroxística por frío, entre otras.
  • Afecciones a la piel: eczema, psoriasis, dermatitis, urticaria, lesiones recientes o cicatrices en la zona que se pretende tratar.
  • Personas con dolor crónico, hipoproteinemia, con afecciones nerviosas como neuropatía diabética o que tengan una hernia en la misma zona en donde se podría aplicar la criolipólisis.

Conclusión

La criolipólisis es un tratamiento ideal si a pesar de tener un peso normal posees grasas localizadas y buscas una opción no quirúrgica para eliminarlas de forma natural con resultados rápidos y duraderos.

Gracias a la criolipólisis puedes lograr una reducción total de entre un 20% y un 25% del volumen en la zona que ha sido tratada. Debido a que las grasas se destruyen y se eliminan a metabólicamente estos resultados son a la vez progresivos y definitivos. Esto significa que en apariencia y reducción notoria del volumen corporal los resultados son similares a una liposucción, pero sin los costos, riesgos y cicatrices que conlleva cualquier cirugía. 

Si bien la criolipólisis no es un método para bajar de peso, ni sirve como tratamiento contra la obesidad, es una excelente alternativa para eliminar esa grasa corporal rebelde que no desaparece con dieta ni ejercicio.